lunes, 31 de octubre de 2011

No olvido, ni Perdón, Justicia



A 28 años de que Argentina recuperó la democracia, se les dictó la sentencia a varios represores del último y más sangriento golpe militar del país, aquél que derrocó a María Estela Martínez de Perón e instaló a la junta militar encabezada por Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti.
No voy a nombrar a quienes recibieron las condenas porque eso ya es noticia conocida y publicada en todos los medios, pero sí voy a dar mi punto de vista acerca del tema. Finalmente se está haciendo justicia. Es increíble que todavía existan personas a favor de los procesos militares y que rueguen la vuelta de los mismos. Esas personas dicen: “hoy en día hay pobreza, descontrol, todo el mundo hace lo que quiere” y se excusan comparando un flagelo social con las desapariciones de miles de personas por parte del Gobierno. Nada de lo que digan se justifica. Yo soy de los que defienden la diversidad de pensamientos y la libertad de expresión, pero sinceramente me repugna ese pensamiento tan cerrado. Creo que los que defienden semejante acontecimiento nunca se pusieron a escuchar el relato de algún chico sin identidad, nunca se pusieron en la piel de los familiares que pasaron noches en vela llorando por la falta de un ser querido, que no estaba ni vivo, ni muerto, sino desaparecido. Esto no es una crítica a nadie, ni tampoco pretendo cambiar al mundo. Nada más es un llamado de atención a la memoria, que es la mejor forma de hacer justicia, y es también un pedido para que la historia nunca más se repita. Que la verdad sea el mejor camino para que esas almas que murieron puedan descansar en paz.
No olvido, ni perdón, JUSTICIA.